Ayer a los 84 años callaron las letras de un Eco que retumbó por el mundo, siempre con espíritu crítico, Humberto Eco, el escritor, filósofo y semiólogo dejó de existir, informó el diario italiano La Repubblica.
Citado por muchos pero leído por pocos, saltó a la popularidad (famoso y reconocido ya era) con la novela El Nombre de la Rosa, que protagonizara Sean Connery.
Sus obras más famosas, El nombre de la rosa, de 1980 y El péndulo de Foucault, de 1988. La última de las obras de su fecunda carrera como autor de novelas de éxito y ensayos de semiótica, estética medieval o filosofía, fue Número cero, una mirada crítica del gran experto de la comunicación sobre una crisis del periodismo que, advertía, empezó “en los cincuenta y sesenta, justo cuando llegó la televisión”.
La trama de Número cero está ambientada en 1992, un año clave de la historia italiana por el caso Tangentópolis, y se desarrolla en la redacción de un periódico en ciernes donde confluyen la logia masónica P2, las Brigadas Rojas, el fin de una era y la aparición de otra —con Silvio Berlusconi a punto de saltar al escenario— que desvaneció muchas esperanzas hasta convertirse en la Italia desorientada de hoy. Todo ello lo miró, lo analizó y lo escribió Eco.