Mauricio un chico de tan solo 15 años de edad dejó su silla de ruedas, en la que ha pasado toda su vida, y pudo dar sus primeros pasos después de que el Papa Francisco lo abrazará.
Diversos medios de comunicación en México empiezan a difundir la historia de Mauricio Mota Sánchez, orinario de San Pablo Guelatao, Oaxaca, quien nació con paraplejia, enfermedad que mantuvo la parte inferior de su cuerpo paralizada.
Los padres del joven son Florencia Sánchez Y Enrique Mota Sosa, quienes contaron llenos de felicidad lo ocurrido para distintos medios de comunicación.
Cuando se enteraron de la visita del Papa Francisco a Mexico y cansados de haber agotado todas las posibilidades medicas decidieron llevar a su hijo ante su presencia, ya que estaban convencidos que solo un milagro del Papa Francisco podria dar fin con la paraplejia de Mauricio.
“Lo que sucedio antes de presencia del Papa Francisco no hay explicación científica que lo explique, Mauricio quien no podia caminar debido aque esta agresiva enfermedad habia causado gran daño en su espina dorsal. Se trata de un verdadero milagro sin duda”, destacó Luis Rivera, medico de cabecera de Mauricio.
Los padres de Mauricio gastaron todos sus ahorros para poder hacer este viaje y ver al Papa Francisco. El padre de este chico le explicó al Santo Padre todo lo que Mauricio había sufrido, le suplicó que por favor termine con ese gran sufrimiento. Fue cuando el Papa estrechó el cuerpo de Mauricio y bendijo su cuerpo.
“Después de que el Santo Padre abrazara a Mauricio, Enrique y yo sabíamos que algo habia sucedido, este dejó de quejarse y después de mucho tiempo por fin mi hijo volvió a sonreír.
Mauricio se parado de la silla de ruedas por si solo e intentó caminar, nos pidió ayuda y nosotros corrimos a encontrarlo.
No es el único hecho milagroso atribuido a Francisco en el mundo.
La bebé enferma del corazón
Otra familia, esta en Estados Unidos, los Cassidy, asegura que su pequeña bebé, cuyo nombre es Ave, que sufría un defecto congénito en el músculo cardíaco: dos pequeños agujeros en el corazón, se curó después de que el Papa Francisco la besara.
La organización Aleteia.org, difundió esta curación milagrosa que se produjo durante la Pascua de 2014. La familia Cassidy estaba en Roma para participar en la canonización de Juan XXIII y Juan Pablo II. La jornada era lluviosa, pero mamá, papá y los tres niños de la familia esperaron pacientemente la llegada del papamóvil.
Con la ayuda de uno de los miembros de la seguridad papal, la bebé terminó en los brazos de Francisco. El Papa se enteró de su historia, la besó y la bendijo.
Ya de vuelta en EEUU, la pequeña Ave se sometió a su habitual revisión médica. Pero el daño cardiológico había casi desaparecido. Uno de los dos hoyos se había cerrado y el otro se había reducido a la mitad.
Emocionados, recordaron el encuentro con Francisco. “Su mano está ahí (sobre el corazón) y él es un siervo de Dios”, aseguró Lynn, la madre de la bebé.
La Sangre de San Genaro
El canal estadounidense Historory Channel informó de un fenómeno acontecido durante la visita del Pontífice a Napoles, en donde veneró una reliquia de San Genaro.
“Cuando el papa francisco se encontraba venerando las reliquias de San Genaro, en Nápoles, la sangre coagulada del santo patrono de la ciudad se licuó completamente. Normalmente, esta sangre se encuentra totalmente seca, en el interior de la ampolla de vidrio que la preserva, pero en esta ocasión, cuando el papa besó la reliquia, la sangre comenzó a tornarse líquida”, señala el portal del programa estadounidense.