El jefe del Estado Mayor del Ejército norcoreano, general Ri Yong Gil, fue ejecutado a principios de febrero acusado de corrupción y otros cargos, aunque algunas fuentes, citadas por la agencia Yonhap, consideran que las acusaciones fuero un pretexto del líder supremo Kim Jong para deshacerse de él.
El general Ri también fue acusado de buscar su beneficio personal.
La ejecución de Ri coincide con una reunión de Kim Jong entre el Partido de los Trabajadores y el Ejército norcoreano, por lo que se cree que se realizó como ejemplo y para generar temor.
Ri, que asumió a su cargo en 2013, obtuvo el apoyo de Kim y le acompañó en diversos viajes de inspección de ejercicios militares. Su puesto habría pasado a ocuparlo ahora el exministro de la Seguridad Ri Myong Su.
“Esto muestra que Kim Jong Un está muy nervioso respecto a las fuerzas armadas”, ha comentado otra fuente, subrayando que la ejecución “también demuestra que continúa su régimen del terror”.
Kim ya ha ordenado antes ejecuciones de este tipo como la de Jang Song Thaek, tío de Kim y al que se llegó a considerar como la segunda persona más poderosa del país, en 2013 por corrupción.