“Subieron mis números en las encuestas, haciendo un gran progreso”, aseguró Donald Trump hoy por la mañana en Twitter.
Donald Trump relanzó su campaña presidencial en Phoenix, Arizona, gracias al oxigenó que le dio el presidente de México, Enrique Peña Nieto, ya que con su visita a México mostró a sus seguidores que puede imponer su agenda al ratificar sus propuestas en suelo Azteca ante un sumiso mandatario.
Después de un mes a la deriva, con una campaña en caída libre en la que empezó a predominar la ambigüedad, Trump volvió a su discurso anti inmigrante asegurando que construirá un muro fronterizo que México pagará y que echará a todos los indocumentados del país.
Lo importante en política migratoria no es lo que conviene a los inmigrantes, resumió, sino lo que conviene a los ciudadanos norteamericanos, dijo ante el entusiasmo de sus fans en los que predomina la xenofobia y a los que empezaba a preocupar que el candidato ablandara su mensaje contra México.
“México pagará el muro. Al 100%. Todavía no lo saben, pero pagarán por el muro”, aseguró en tono burlón.
Ante el alud de críticas el presidente Peña Nieto señaló en un tuit que desde el inicio de la conversación que mantuvo con Trump, le aseguró al candidato republicano que México NO pagaría por el muro, sin embargo la afirmación de Peña contradice lo dicho públicamente por Trump, frente a él.
El candidato republicano aseguró que no habían abordado el tema del pago del muro porque lo habían dejado para otra ocasión, Peña Nieto, en tanto, lo escuchaba y no trató de hacer la menor aclaración.
Como inicio de su discurso, en el relanzamiento de su campaña en Phoenix, Trump aseguró que construiría el muro en la frontera que sería “impenetrable”, “maravilloso”…”hermoso” y llevó al éxtasis a sus fans.
“México colaborará con nosotros, así lo creo. Después de reunirme con su maravilloso, maravilloso presidente, estoy convencido de que quieren solucionar este problema”, agregó.
De esta forma Donald Trump no solo humilló y se burló de Peña Nieto, al que en un video ya había puesto como un tonto, sino que lo usó para relanzar una campaña que ya estaba en picada.
El periódico español El País resumió de la siguiente manera las declaraciones de Trump en Arizona
“Es el discurso más xenófobo, más inmisericorde con una población de inmigrantes indocumentados, la de Estados Unidos, que es del tamaño de un país mediano, la representación más zafia del inmigrante latino.
“La utilización del dolor de víctimas de desgracias, la acusación de que Obama deja tras de sí un país caótico que se cae a pedazos. Todo Trump, la versión más dura del discurso de “América primero” que le hizo seducir a medio partido republicano, es su posición definitiva sobre este asunto a dos meses de las elecciones.