Los venezolanos se están organizando a través de las redes sociales para el próximo 1 de septiembre salir a la calle a exigir un derecho elemental: votar.
El referéndum, que el difunto presidente Hugo Chavez tanto presumió como un mecanismo que probaba el respeto a la soberanía del pueblo y que continuamente amenazaba con usar para mostrar el respaldo popular, ahora les está vedado a los venezolanos.
Nicolás Maduro con una gran impopularidad ha usado todos los medios a su alcance para evitar un referendum que decida si debe seguir al frente del País por lo que los venezolanos se están organizando para salir a las calles a exigir este derecho.
Las elecciones presidenciales deberían realizarse dentro de tres años, en 2019. Pero según la Constitución se puede echar al presidente a mitad de mandato.
Maduro ha violado la constitución y el derecho de los venezolanos al referéndum porque si logra retrasar la consulta un año el pueblo se verá impedido a elegir a un nuevo presidente, ya que la ley dice que el vicepresidente en funciones deberá asumir el puesto.
De esta forma al perder el referéndum, Maduro sabe que lo perderá y por un amplio margen, podrá mantener el poder detrás del vicepresidente, mientras agrupa a sus fuerzas o piensa en una nueva estrategia para volver a asumir la presidencia.
Mientras tanto los venezolanos están pasando cada vez más dificultades. Le asesinan por las calles. No tienen alimentos, no tienen medicinas, y, como decía el video de una pequeña niña de un barrio humilde, no tienen ni para lavarse el pelo con shampoo.
La situación podría detonar una nueva crisis ya que Maduro está empeñado a toda costa en frenar una manifestación masiva y ha movilizado a 15.000 policías y soldados, que tratarán de bloquear la manifestación por la fuerza.
Sin embargo, Maduro está en la mira internacional y lo que haga este 1 de septiembre podría precipitar la presión internacional.