Después de que negara tener conocimiento de que en la remodelación de su departamento de lujo se había usado dinero que originalmente estaba destinado a obras de caridad, hoy se hacen públicas pruebas que muestran que el Cardenal Tarcisio Bertone, sabía de donde provenía el dinero y por lo tanto fue partícipe consciente de la malversación de fondos de la Iglesia.
Ante las evidencias publicadas hoy por la mañana por el diario italiano L´Espresso, el Vaticano ha tenido que admitir que tiene abierta una investigación contra el exsecretario de estado de Benedicto XVI, (personaje ampliamente protegido por el sector conservador de la Iglesia, especialmente el Opus Dei).
L´Espresso, publicó una carta en la que la Fundación Bambin Gesù, que financia un hospital para niños le ofreció el dinero al Cardenal para que renovará su penhouse en el centro de Roma.
Hasta ahora Bertone se había defendido diciendo que el Penhouse en el que ahora vive (salió del Vaticano recientemente) no le pertenece y que no tenía conocimiento de donde provenían los fondos con los que se había remodelado.
Sin embargo, la evidencia publicada por el diario italiano muestran que no solo es un ladrón de los recursos de niños enfermos, sino que es un mentiroso descarado ya que el periódico italiano también dio a conocer la carta en la que admite los recursos.
Por lo que Bertone sabía muy bien que 200 mil euros de los 422 mil empleados en la reforma de su ático de lujo –de 600 metros cuadrados– procedían de fondos de caridad destinados a niños enfermos.
La Santa Sede informó que investiga al cardenal pero su investigación no se centra en él, por el momento, sino en dos exdirectivos del hospital romano, el expresidente Giuseppe Profit y el extesorero Massimo Spina.
Si quieres ver el artículo completo publicado por L´Espresso entra aquí