Evan McMullin, un antiguo agente de la CIA y ex director general de la Conferencia Republicana en la Cámara de Representantes, se ha lanzado como candidato independiente a la Presidencia de E.U. en el último intento de los republicanos de frenar el avance de Donald Trump a la Casa Blanca.
El objetivo es que darles una opción a los republicanos conservadores para que de ninguna manera voten a Donald Trump, de esta manera restarle votos al empresario y permitir que la elección la gane Hillary Clinton con un mayor margen.
El propio McMullin confirmó su candidatura a la Presidencia en su cuenta oficial de Twitter, bajo el lema “nunca es demasiado tarde para hacer lo correcto”.
En un comunicado compartido por la cadena estadounidense ABC, McMullin, que ha renunciado a su puesto en la Cámara de Representantes, ha hablado de sus intenciones.
“En un año en el que los estadounidenses han perdido la fe en los candidatos de los dos principales partidos, es el momento de que una nueva generación de líderes dé un paso adelante”, ha declarado McMullin.
El plan en el que McMullin funciona como bloqueador del voto a Trump es tan claro que en sus declaraciones el nuevo candidato no menciona siquiera la posibilidad de ganar sino que deja muy claro que solo se presenta como una opción más.
“Me ofrezco humildemente como un líder que puede ofrecer a millones de ciudadanos estadounidenses descontentos una alternativa conservadora a la Presidencia de Estados Unidos”,dijo
La candidatura de McMullin cuenta con el apoyo del grupo Never Trump (Trump Nunca), liderado por republicanos muy cercanos a la familia Bush, también recibe un fuerte apoyo de la comunidad mormona de Estados Unidos porque McMullin es mormón.
Se espera que en los próximos días se sumen apoyos de grandes personalidades republicanas que no están haciendo ya campaña abierta a favor de Hillary Clinton como Meg Whitman, CEO de HP y destacada republicana; así como el congresista republicano Richard Hanna que al igual que Whitman están pidiendo a los republicanos que voten por Hillary Clinton en vez de al payaso que hundiría al País.