A Bubba la encontró la policía de Los Ángeles en una redada a la casa de un narcotraficante y observaron que la perrita se comportaba de manera muy extraña.
En el departamento la policía confiscó kilos de cocaína y cristal lo que llevo a los oficiales a sospechar de que Bubba estaba drogada.
Cuando le realizaron una prueba toxicológica a la detenida los resultados arrojaron que había ‘consumido’ heroina, metanfetaminas y nicotina, según explicó un oficial de la policía al diaro ‘LA Times’.
Se desconoce si el propietario inducía a la perrita al consumo de las drogas o sí esta, por algún motivo, se ponía hasta atrás con las drogas de su dueño. También se desconoce cuánto ayudaba Bubba a su delincuente amo en el tráfico de drogas. Se sospecha que hacía trabajo de transporte debido a que nadie sospecharía de ella.
Bubba fue sometida a un periodo de rehabilitación y ahora es una perrita libre de drogas y espera encontrar una familia que la adopte.