En los primeros 9 meses del año Petróleos Mexicanos (Pemex) reportó pérdidas por 20 mil millones de pesos, lo que representa el peor resultado en su historia, aunque cada trimestre lo empeora cada vez más.
Las pérdidas de Pemex son el doble de las que reportó el año pasado en el mismo periodo.
Financieramente la compañía paraestatal protagoniza una quiebra no declarada y es muy difícil que se declare, antes el Gobierno la rescataría, pero sin resolver los problemas de fondo lo que terminaría por dañar más al País, ya que se usarían recursos públicos y no se frenaría el deterioro de la empresa.
El mayor problema que enfrenta la compañía son sus pasivos por 190 mil millones de dólares.
La mitad de los pasivos de Pemex son laborales (principalmente pensiones) ya que ha mantenido una plantilla de trabajadores sumamente ineficiente comparado con el resto de petroleras del mundo.
La compañía tiene 150.000 empleados y otros 100.000 jubilados, la que la convierte en la empresa petrolera que más empleados tiene y mayor pasivo registra por pensiones en el mundo
Una comparación con la brasileña Petrobras, porque es paraestatal como Pemex, da una muestra de la ineficiencia de la mexicana ya que Petrobras cuenta con 80 mil trabajadores y tiene ganancias mayores a las de Pemex.
Corrupción explosiva
En 2001, se reveló que 500 millones de pesos provenientes del Sindicato de Pemex fue desviados para financiar la campaña del priista Francisco Labastida, quien compitió por la presidencia con Vicente Fox Quesada en el año 2000.
En 2008, el diario Reforma dio a conocer que Romero Deschamps, líder del sindicato petrolero, tenía un departamento de lujo y un yate en Cancún, cuyo valor alcanzaba los tres millones de dólares, también se documentó el uso de joyas de valor multimillonario que porta el político como ejemplo un reloj de 18 kilates cuyo precio se estimaba en más de 400,000 dólares.
El derroche del dinero público por parte de la familia Romero Deschamps es exhibido de manera cínica ante la impunidad de la que goza su corrupción ya que el PRI lo protege y el PAN, en su momento, no tuvo la valentía para procesarlo.
En 2013 la Revista Proceso dio a conocer que Deschamps regaló un Ferrari Enzo de edición limitada a su hijo José Carlos Romero Durán, con un costo en el mercado superior a los 2 millones de pesos.
Hasta el chofer de la afortunada familia se ha exhibido derrochando dinero, al hacer alarde en pagos de fajos de billetes de mil y 500 pesos y apostando hasta 30 mil pesos en carreras de caballos.