El papa Francisco habló por primera vez de dos libros publicados recientemente que demuestran las resistencias de la curia a sus reformas y que se basaron en documentos robados por un miembro del Opus Dei, que era el responsable de una auditoria.
Lucio Vallejo Balda, miembro de la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz, del Opus Dei; fue apresado por el Papa Francisco en el Vaticano como responsable del robo de los documentos que han abierto un nuevo escándalo sobre la Iglesia.
“Sé que muchos de ustedes están turbados por las noticias que han circulado en los últimos días a propósito de documentos reservados de la Santa Sede que han sido sustraídos y publicados. Quiero decir, antes que nada, que robar estos documentos es un delito. Es un acto deplorable y que no ayuda”.
El Papa descartó que la filtración le ayude en su tarea de limpieza al exponer la podredumbre de la Curia romana, porque los temas que se exponen en los libros publicados ya se están resolviendo y enfrentando.
“Yo mismo había pedido que se hiciera aquel estudio. Mis colaboradores y yo ya conocíamos bien esos documentos. Ya se han tomado medidas que han empezado a dar frutos, algunos de ellos ya visibles ”.
Entrevistado por un diario italiano sobre el caso el Papa dijo que la Iglesia debe hablar con la verdad y también con el testimonio de la pobreza.
“No es posible que un creyente hable de pobreza y de los sin techo y lleve una vida de faraón”.
Asimismo, en el homilía durante su misa matinal en el Vaticano comentó:
“En la Iglesia hay algunos que en lugar de servir, de pensar en los demás… se sirven de la Iglesia. Son los arribistas, los que están apegados al dinero. ¿Cuántos sacerdotes y obispos de este tipo habremos visto? Es triste de decir, ¿no?”.