“La riqueza pauperiza (empobrece)”, dijo el Papa Francisco a religiosos cubanos en referencia a religiosos, consagrados e instituciones de la Iglesia preocupadas sobre todo por la economía y la administración.
“Pueden (Miembros de estas instituciones) terminar mal y de manera mediocre si se olvidan de los más pequeños, los más abandonados, los más enfermos”.
El Papa pidió a los religiosos no olvidar la importancia de permanecer pobres.
“Nuestra Santa Madre Iglesia es pobre, Dios la quiere pobre, como quiso pobre a Nuestra Santa Madre María”, dijo.
A dos semanas de un sínodo dedicado a la familia, el Papa Francisco ha recibido fuertes críticas de grupos conservadores de la Iglesia, que se sienten incómodos de que el Jefe de la Iglesia aborde de manera tan directa temas que han permanecido como “tabús” en la institución.
El mismo reconocimiento de diferencias dentro de la Iglesia nunca había sido abordado de manera tan clara como lo hizo Francisco al referirse a una Iglesia con diferentes carismas, “en la que todo el mundo no diga lo mismo”.
“Que podamos ser prójimos, estar cerca, con nuestras diferencias, manías, estilos, pero cerca. Con nuestras discusiones, peleas, hablando de frente y no por detrás. Que seamos pastores prójimos a nuestro pueblo, que nos dejemos cuestionar, interrogar por nuestra gente”, clamó.
“Los conflictos, las discusiones en la Iglesia son esperables y, hasta me animo a decir, necesarias. Signo de que la Iglesia está viva y el Espíritu sigue actuando, la sigue dinamizando”, agregó.