Miembros del cartel de los Caballeros Templarios, de acuerdo con las primeras versiones sobre el hecho, derribaron un helicóptero en el que murieron tres policías y el piloto.
La nave apoyaba el patrullaje en una zona de difícil acceso en la región de Apatzingán, Michoacán, informó el gobernador Silvano Aureoles en su cuenta de Twitter.
“En apego a la responsabilidad de proteger a los ciudadanos, estado y federación no cederán en la lucha frontal contra la delincuencia”, escribió.
El gobernador aseguró que en la región de Apatzingán se mantiene un operativo enfocado a la detención de líderes de células delictivas“.
El 1 de mayo del 2015, miembros del cartel Jalisco Nueva Generación derribaron otro helicóptero cerca a Purificación, Jalisco, en aquella ocasión el ataque provocó la muerte de dos soldados y dejó heridos a 10 soldados y 2 policías.