Los fieles musulmanes que acuden a rezar a Yahya de Saint Étienne du Rouvray, mezquita que el Padre Jacques Hame ayudó a construir, están desconsolados por el asesinato del sacerdote francés.
El sacerdote que se había negado a retirarse por la falta de sacerdotes que sufre Francia, fue asesinado por fanáticos musulmanes y terroristas que irrumpieron en la iglesia cuando el sacerdote se preparaba para dar la misa.
Los terroristas tomaron como rehenes a 5 personas, pero solo asesinaron al sacerdote antes de ser abatidos por la policía
La mezquita no está muy lejos de la Iglesia en la que el anciano sacerdote de 84 años de edad fue asesinado porque se construyó en terrenos que la parroquia del padre Jacques les donó.
Es por eso que el rezo de las seis se ha dedicado a “Nuestro Hermano el padre Jacques Hame”, recuerda uno de los asistentes.
Las personas acuden tristes, con la cabeza hundida entre los hombros y los ojos llorosos y enrojecidos.
“Venimos a rezar por nuestro hermano, el Padre Jacques. Era un buen hombre y nos ayudó hace muchos años a construir esta mezquita. Hoy lloramos y rezamos por él. No entiendo por qué le han asesinado. Aquí, cristianos, musulmanes y judíos somos hermanos y más el padre Jacques. Yo le conocía y era un hombre bueno y justo”, dice Mohamed Mebarkia, un devoto musulmán de mediana edad que asiste regularmente a la mezquita.
Con los ojos llorosos continúa y asegura que gran parte de la comunidad conocía al sacerdote.
“Vengo a orar por el sacerdote asesinado. Hoy (ayer martes), el rezo estará dedicado a él, lloramos y rezamos por él, como hicimos también en los rezos de ayer y de esta mañana…”
Los musulmanes que acuden a rezar a la mezquita Yahya de Saint Étienne du Rouvray muestran su consternación por el asesinato del Padre Jacques Hamel: “Lloramos y rezamos por él”, dicen varios fieles musulmanes.
Mohammed Karabila, presidente de la mezquita y amigo del sacerdote asesinado asegura “Esta mezquita no es salafista. (que predica la Yiha) Aquí se predica el amor, no el odio”.
Karabila siente especialmente la muerta del sacerdote católico. “Era mi amigo. Era una persona que dedicó su vida a los demás,” dice consternado.