Después de que Israel ha ignorado todos los llamados de la comunidad internacional para que respete los derechos de los Palestinos, pueblo que mantiene encerrado con grandes muros similar a los campos de concentración Nazi, ahora por fin el mundo empieza a pegarle a Israel en donde más le duele que es en los bolsillos.
Ante vociferación, escándalo y victimización (que siempre usa Israel) el servicio de Aduanas de EEUU inició la aplicación de una norma que obliga a los importadores etiquetar los productos procedentes de las colonias como “Fabricado en Cisjordania/Gaza”, y no como “Fabricado en Israel”.
Con esta regla los consumidores podrán saber cuales productos son producidos por Judíos que contra toda petición y ruego de la comunidad internacional siguen invadiendo el territorio palestino y provocando su masacre.
Por supuesto que Israel en seguida puso el grito en el cielo y el ministro de Agricultura israelí, Uri Ariel, calificó el pasado viernes la decisión de “injusta, irracional e inapropiada”.
Pero eso no es todo, sino que la Unión Europea decidió aplicar una medida similar al aprobar una directiva de cumplimiento obligatorio que exige también informar al consumidor del origen de los bienes con precisión.
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, fue el encargado de vociferar contra los europeos a los que les dijo que “deberían avergonzarse”.
Grupos de defensores de derechos humanos celebraron las nuevas normativas, pero las consideraron insuficientes y algunos de ellos claman por un embargo total a Israel hasta que se retire de los territorios Palestinos y deje de maltratar a sus habitantes.
La vergonzosa realidad es que Israel viola reiterada y sistemáticamente los derechos humanos y sus crímenes podrían equipararse a los cometidos por los Nazis en la Segunda guerra mundial ya que la proporción de asesinatos a Palestinos que ha cometido es de 5 niños por cada 2 adultos. Y el mundo tan campante Snif, snif… ![]()