El rey del los churros de películas mexicanas de acción, Mario Almada, murió la noche del martes en su casa de Cuernavaca, Morelos.
Mario Almada murió a los 94 años de edad después de cumplir 70 años de acción actoral y haber protagonizado más de 300 filmes, muy pocas con valor cinematográfico.
Probablemente la películas con mayor valor cinematográfico fueron aquellas en las que acudió como invitado y donde no era el protagonista como ‘El Infierno’ que aborda de manera crítica la extrema violencia que sufre México por el crimen organizado, donde interpreta a un narcotraficante- y ‘El Tigre de Santa Julia’, donde interpreta a un bandolero.
En cuanto a cintas en las que fue el protagonista recibió los siguientes premios: “Todo por nada” (1968), que le mereció la Diosa de Plata por Revelación del Año, “El tunco Maclovio” (1969) con la que ganó su segunda Diosa de Plata por Mejor Actor Co-protagónico, y “La viuda negra” (1984), donde compitió por el Premio Ariel al Mejor Actor.
En las películas de Almada predomina el refrito, la copia mal hecha del cine de acción estadounidense, las escenas absurdas y los malos diálogos, sin embargo llena el vacío de producciones de calidad del cine mexicano por lo que consigue un público fiel.