Por lo menos 200 personas murieron y otro tanto se reportan heridas debido a un ataque suicida en Bagdad perpetrado por un yihadista del Estado Islámico.
El ataque, a través de un coche bomba, tuvo lugar en una calle comercial del barrio de Karrada de la capital iraquí, donde muchas personas suelen hacer sus compras antes de la fiesta del final del ramadán.
El gobierno decretó tres días de duelo nacional y anunció que se endurecerán las medidas de seguridad, en medio de las críticas y cuestionamientos.
El primer ministro, Haider Al Abadi, se desplazó al lugar del atentado y prometió “castigar” a los responsables, pero los bagdadíes están furiosos por la incapacidad del gobierno de impedir este tipo de ataques. El de anoche fue el peor ataque en la capital iraquí en 2016.
El ataque causó daños importantes. Varios inmuebles y comercios fueron arrasados por las llamas, en incendios que seguían activos doce horas después del atentado.
ISIS o el autonombrado Estado Islámico, se atribuyó el ataque y explicó que uno de sus seguidores se hizo detonar al interior de un coche bomba.
El atentado se produce una semana después de que el EI perdiera la ciudad de Faluya frente a las tropas gubernamentales iraquíes apoyadas por la coalición internacional liderada por Estados Unidos.