Bantu, el único gorila de tierras bajas macho que había en México, fue asesinado por la aparente negligencia en su traslado al Zoológico de Guadalajara.
En el País ya solo quedan tres ejemplares hembras de esta especie, dos en Guadalajara y una más en Toluca.
Ni el Zoológico de Guadalajara, que sería quien se responsabilizaría del animal ya que sería trasladado a este parque para su reproducción, ni el zoológico de la Ciudad de México han explicado a detalle las circunstancias en las que murió el primate, pero todo apunta al mal manejo en su traslado.
Fuentes de la Secretaría de Protección al Medio Ambiente confirmaron que el gorila murió por un paro bronco respiratorio.
Las denuncias del asesinato, involuntario, del gran simio se empezaron a hacer hoy, a través de redes sociales, cuando el gorila no llegó a Guadalajara como estaba previsto y se dio una filtración que aseguraba que el Gorila había muerto por el manejo inapropiado en su traslado.
En el traslado de un animal salvaje, como lo es el gorila de montaña, la parte más delicada es sedarlo para poderlo manejar, por lo que es probable que el gorila haya recibido una dosis de droga más alta de que su organismo podía soportar, esto por el temor de sus cuidadores de que pudiera despertar mientras lo manipulaban.