El Papa envío a su mejor diplomático a Venezuela y Nicolás Maduro le negó la entrada, es un acontecimiento que ha provocado fricción entre el Vaticano y el presidente de Venezuela, pero que ambas entidades manejan con la mayor discreción.
El Vaticano había anunciado que Paul Richard Gallagher, quien fue una de las piezas que movió el Vaticano en La Habana, visitaría Venezuela el 24 de mayo.
Misteriosamente la visita se canceló, y la Nunciatura en Venezuela informó que fue por causas ajenas al Vaticano, es decir señalaba al Gobierno Venezolano sin mencionarlo por su nombre.
Fue la oposición la que dijo que la cancelación de la visita de uno de los diplomáticos de mayor nivel del Papa, había sido por que Maduro se lo había pedido, temeroso de las cartas diplomáticas del enviado y en represalia a la Carta que el Papa Francisco le envío a Maduro manifestando su preocupación por la situación que vive Venezuela
Gallagher, de acuerdo a expertos internacionalistas, tenía la responsabilidad de abonar el terreno para sentar las primeras bases entre la iglesia católica y el Gobierno venezolano.
Implicado en varios procesos de paz o de diálogo en América y Europa en los últimos meses, la misión del enviado Papal sería la de sentar a la mesa a Maduro y a la oposición.
Credibilidad y presencia en los sectores populares son puntos que tiene la Iglesia a favor como posible catalizador del diálogo, señaló el experto.
La Iglesia empieza a asumir un papel más activo en el caso venezolano debido a la percepción de “Estado fallido”,