La descortesía de no avisar a la embajada de Estados Unidos en México del encuentro de Peña Nieto con Donald Trump le costó al gobierno mexicano el enfriamiento de las relaciones diplomáticas entre ambas naciones.
Lo anterior significa que la representación de Estados Unidos en México marcará distancia del Gobierno de Peña Nieto y una última reunión del Presidente Obama con Peña Nieto ya no se realizará.
La crisis entre ambos países se generó porque la embajadora Roberta Jacobson, fue ignorada e informada de última hora, según informes provenientes de Los Pinos citados por la revista Proceso.
El subsecretario para América del Norte, Paulo Carreño King, fue el responsable de mantener la comunicación con la embajadora Jacobson, saltándose a la canciller Claudia Ruiz Massieu y fue a Carreño a quien la embajada de Estados Unidos convocó para informarle que suspendían los trabajos con la diplomacia mexicana.
“Por instrucciones del Departamento de Estado norteamericano, se ordenó un enfriamiento en la interlocución con el gobierno de Peña Nieto, según se comunicó a Los Pinos la noche del 31 de agosto”, informó Proceso.
Consideraron una descortesía de la canciller mexicana Claudia Ruiz Massieu no haber mencionado nada de la invitación y de la llegada de Donald Trump a México.
El desencuentro puede traer consecuencias todavía más serias a Peña Nieto, ya que de ganar la demócrata Hillary Clinton la presidencia de Estados Unidos, es muy probable que ratifique a Jacobson como jefa de la diplomacia estadounidense y por lo tanto persista el desencuentro.
Al interior del Gabinete de Peña Nieto, y de acuerdo a fuentes cercanas a él, Jacobson es la principal responsable de que el Presidente Obama se haya formado la imagen de Peña Nieto como un político corrupto e ignorante al grado de que el mandatario estadounidense le corrigió la plana al mexicano en la última conferencia de prensa conjunta que realizaron en Canadá.
Por otro lado, la declaración de Jacobson en la que decía que los mexicanos exigían un alto a la corrupción en México, la misma semana que se dio a conocer la investigación de la periodista Camen Aistegui que hablaba que Peña Nieto se había fusilado su tesis de licenciatura, no fue del agrado de la Presidencia de la República.