La oposición en Venezuela le ganó la Asamblea Nacional al oficialismo y al presidente Nicolás Maduro al obtener 99 diputados contra 46 del oficialismo faltando solo 22 escaños por definirse.
“Hemos perdido una batalla pero la lucha por la construcción del socialismo ahora es que empieza (…) Esto es una bofetada para despertar”, dijo Nicolás Maduro al aceptar los resultados apenas segundos después del anuncio.
Maduro calificó la victoria opositora como una “contrarrevolución”.
La crisis económica, la inseguridad, la persecución a los dirigentes opositores han sido los motivos del voto en contra del oficialismo, lo que puede empezar a cambiar el mapa político de Sudamérica.
Por primera vez, todas las formaciones opositoras acudieron unidas a las elecciones a través de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), un crisol de partidos políticos que van desde el centro izquierda hasta la derecha más conservadora.
El triunfo de la oposición se da a pesar de todos los obstáculos puestos contra ella por parte del Gobierno de Maduro y por el acarreo de votantes, aún cuando había concluido la jornada electoral que no impidió, sin embargo, que las casillas se mantuvieran abiertas esperando el voto de ciudadanos conducidos a ellas por oficialistas.
El chavismo intensificó la presión sobre su electorado cuando quedaban dos horas para el cierre de las urnas y el Consejo Nacional Electoral permitió prolongar el cierre de las casillas al menos una hora. La ley permite que permanezcan abiertos mientras haya gente por votar.