Una Manifestación del Ku Klux Klan en Los Ángeles contra Mexicanos dejó como saldos 3 personas acuchilladas y la sospecha de que la policía actuó intencionadamente lenta con el propósito de proteger a los racistas.
Tanto activistas contra el racismo como los medios de comunicación destacaron la sospechosa actitud de la policía, que tiene una negro historial desde cuando estaba vigente la segregación racial en California.
En aquellos tiempos la Policía de Los Ángeles (LAPD) permitía a racistas el torturar, atacar sexualmente y aterrorizar inmigrantes y comunidades de color, al no intervenir e ignorar eventos-protestas que predeciblemente causarían caos y al parecer está volviéndolo a hacer.
Las sospechas contra la policía crecen porque era previsible que los racistas provocaran confrontaciones y los responsables de la seguridad no se anticiparon y ni siquiera se acercaron en el momento álgido de la protesta.
Esta historia de criminalidad y complicidad policiaca con el KKK ha causado incógnitas dado el comunicado de prensa que la policía de Anaheim publicó después de la detención de los Nazis.
“Monitorearemos la situación por (posibles) violaciones a la ley”, publicó la policía local en su cuenta de Facebook. Sin embargo, televisoras, vecinos y usuarios en Twitter mencionan lo contrario.
“No hubo policías cuando esto empezó”, sentenció Brian Levin, investigador y director del centro de estudios CSU SBCSHE, a Los Angeles Times. El Washington Post cabecea un artículo: “Testigos aseguran no haber visto policías en pelea de KKK”
No hay registro visual en videos de Youtube de patrullas, policías o agentes del orden en los momentos de violencia.