Es conocido que México tiene al hombre más rico del mundo, pero ahora gracias a información publicada por la revista Proceso, se puede afirmar que también tiene al conductor de noticias más rico del mundo en Joaquín López Dóriga.
López Dóriga es dueño de por lo menos seis departamentos de lujo en el Club de Golf Bosques, siete en la colonia Polanco, un lujoso yate valuado en 40 millones de pesos, millonarios ingresos mediante el uso de las empresas Ancla y Akron y una suite en Villa Alejandra Residencial en Acapulco, informa Proceso.
Estos activos, más cuentas bancarias no contabilizadas, colocarían a López Dóriga como el comunicador más rico del Orbe, al nivel de propietarios de grandes medios de comunicación del mundo, que sin embargo no ejercen el periodismo.
“(Las empresas de López Dóriga) han recibido más de 237 millones en contratos por menciones, campañas y entrevistas de dependencias federales entre 2001 y 2015”, destaca la revista.
La acusación de hacer negocios paralelos a la par del periodismo no es nueva ya que fue este el motivo que la opinión publica mencionó, y el gobierno filtro, cuando lo despidió como director de noticias la cadena Imevisión a principios de los 80 del siglo pasado.
El desprestigio de López Dóriga en aquel tiempo fue enorme ya que el gobierno federal armó todo un operativo para echarlo de las instalaciones de la televisora del Gobierno.
La batalla en tribunales entre la empresaria María Asunción Aramburuzabala, propietaria de la inmobiliaria Abilia, y los esposos Teresa Adriana Pérez Romo y Joaquín López Dóriga dio comienzo a la crisis más fuerte que ha vivido López Dóriga, después de su despido de Imevisón.
“Te voy a destrozar”, dice la empresaria que el comunicador le dijo para amenzarala.
“Te voy a exponer”, es la respuesta que la empresaria le dio y es la frase que ha dicho en por lo menos dos entrevistas en las que manifiesta su interés en que el mundo conozca la baja calidad moral del comunicador.