La Universidad de Veracruz está al borde de la asfixia por la carencia de recursos porque los que le correspondían fueron desviados por el gobernador del estado, Javier Duarte, quien le debe 2 mil millones de pesos a la institución y ahora los académicos se quejan de que el gobernador los quiere intimidar para que no se le sigan reclamando.
De acuerdo con el movimiento de académicos de la UV el acto de intimidación más reciente de Duarte, es la convocatoria a grupos duros del PRI a que lo defiendan como el caso de Antorcha Campesina que instaló un plantón cuando se enteró que los universitarios planeaban una marcha.
“Alrededor de mil integrantes de Antorcha Campesina anunciaron que se instalarán, a partir del día 9 de marzo y de forma indefinida, frente al palacio de gobierno, en la ciudad de Xalapa. Justo un día antes de la marcha universitaria que culminaría en el mismo lugar y que tiene como propósito exigirle a Duarte que cumpla con los compromisos financieros que tiene con la Universidad Veracruzana”, denunciaron los académicos.
El intento de boicotear la manifestación de la UV, sin embargo, de acuerdo a sus organizadores está provocando un efecto contrario a lo calculado por el gobernador y más dañino para su imagen ya que diversas universidades se han solidarizado y han decidido marchar ellas en otras regiones de México.
“Ese mismo jueves, miembros de la comunidad estudiantil y docente de las universidades Nacional Autónoma de México (UNAM) y Autónoma Metropolitana (UAM), así como del Instituto Politécnico Nacional (IPN), organizan una marcha de la Glorieta de Insurgentes a la calle de Marsella, donde se ubica la representación del Gobierno de Veracruz en la Ciudad de México, para mostrar su apoyo a la UV en su diferendo con el gobierno veracruzano”, detallaron los académicos.
Además, agregaron, desde diversas partes del mundo, becarios de la UV organizan manifestaciones de respaldo a la Universidad Veracruzana para atraer la mirada de la prensa y las autoridades del mundo hacia este problema que amenaza con asfixiar a la máxima casa de estudios de Veracruz.
Duarte no solo enfrenta el despretigio por su incapacidad para ofrecer seguridad a Veracruz, el lugar en el mundo en donde más periodistas se asesina, sino que enfrenta una investigación de la Auditoría Superior de la Federación, que le acusa de desaparecer 35 mil millones de pesos del erario público del 2011 al 2014.