Hoy es el Súper Martes en Estados Unidos y pasará a la historia como el día que el estrafalario Donald Trump le propinó uno de los mayores golpes que ha recibido el Partido Republicano, por eso gran parte de los miembros de este partido, que han militado en él toda la vida y no son radicales racistas, están temblando.
Salvo el estado de Texas, donde Ted Cruz se impondrá, Trump arrasará en todos los demás estados, si le hacemos caso a las encuestas del New York Times, que sitúan al empresario a la cabeza de las preferencias con 35.6 por ciento, mientras que Ted Cruz y Marco Rubio le siguen a un paso distante de más de 6 puntos.
A pesar de que la cúpula del partido republicano ha cerrado filas contra Trump, el daño ya está hecho y el empresario consolidará su posición porque está alejando a los republicanos moderados, dejando que sean los entusiastas de Trump quienes mayoritariamente acudan a la elección primaria.
Los fanáticos siempre son más ruidosos pero no ganan elecciones, las elecciones se ganan cuando los fanáticos logran convencer a los rebaños y en el caso de Trump las ovejas tienen miedo de ser desolladas.
Las victorias republicanas de Geroge Bush padre y George Bush hijo fueron posibles porque consiguieron el apoyo hispano y ningún candidato presidencial podrá ganar si no consigue el voto de esta minoría que claramente votará en contra de Trump.
Un bastión del voto republicano son las personas de color, que no habían mostrado un claro apoyo a Trump, pero que, ahora que el KKK lo ha hecho ver como su candidato y Trump no se desmarco de él, ni de otros líderes racistas que lo respalan, el voto de la gente negra cambiará.
Otro sector que está huyendo en desbandada de Trump son las personas con educación, intelectuales y personas cultas a los que no convencerá nunca con su política barata y que les asusta su facismo y sus amenazas contra Ford, Nabisco, la Cadena Fox, The New York Times, The Washington Post …
Cerrar filas para detener a Trum es una medida que los republicanos están adoptando muy tardíamente ya que el exceso de candiatos (Marco Rubio, Ted Cruz, Ben Carson y John Kasich) solo ha fortalecido a Trum, es importante consierar que la unión de las preferencias de Rubio y Cruz sobrepasan al “loco”.
Las medidas desesperadas de los Republicanos las notaremos con discursos de personalidades que realmente sorprenderán o con acciones como las de Jeb Bush anunciando su apoyo a Rubio e invitando a sus seguidores a apoyarlo.
Por su parte, algunos democratas cruzan los dedos parq que Trump gane la nominación y hacen cálculos para sacar a los hispanos a votar en el nivel de participación histórica más grande que haya registrado esta minoría.
Estados Unidos está cada vez más consciente que el triunfo de Donald Trump significará que los republicanos serán aplastados por los democratas y que las urnas, por primera vez en la historia, conocerán el verdadero poder hispano.