Con el 100% de los distritos electorales revisados, el Partido Demócrata ha anunciado este martes la victoria de la ex secretaria de Estado, Hillary Clinton por una diferencia mínima: 49,8 por ciento frente al 49,6 por ciento del senador de Vermont, Bernie Sanders
Este reñido inicio establece que la pelea por la nominación será larga y que el aparato del partido ha infravalorado el potencial del viejo socialista y la fuerza del movimiento de los miles de jóvenes que le apoyan.
Bernie Sanders es una sorpresa en todos los aspectos, primero por su avanzada edad, segundo que sus principales promotores sean jóvenes, tercero que se asuma como lo impensable en Estados Unidos: como un socialista y por último que entró a la nominación presidencial “sin nombre conocido” y “sin dinero”.
El hombre de 74 años que ha conquistado el 84% del voto demócrata entre 19 y 29 años declaró lo siguiente bajo los vítores extasiados de sus seguidores: “Compito con los Clinton, la organización política más poderosa en Estados Unidos”.
“Creo que la gente de Iowa ha mandado un mensaje muy profundo al establishment político, al económico y, por cierto, también al de los medios de comunicación”, dijo Sanders en la noche del lunes. “Este mensaje es que dadas las enormes crisis que enfrenta nuestro país, es ya demasiado tarde para establishments, sean políticos o económicos”.
Mientras que Clinton lograba este apretado triunfo en el bando de los republicanos la imagen de Donald Trump se desinflaba al perder frente al senador tejano Ted Cruz