Ayer en la Convención Demócrata después de que la delegación de Vermont anunciara sus votos, el candidato Bernie Sanders, que es senador por este Estado, tomó la palabra y pidió la nominación de Hillary Clinton como candidata por aclamación. El pabellón estalló en la mayor ovación de los primeros dos días de la convención.
Con este gesto Sanders firmaba la paz con Clinton para unir a los demócratas contra Donald Trump, el candidato republicano, y a pesar de sus palabras algunos seguidores de Sanders abandonaron molestos el recinto.
El primer mensaje de Hillary fue desatacar que sí gana será la primera mujer en la historia de Estados Unidos en ser Presidente de este País.
“Si hay niñas que se hayan quedado despiertas hasta tarde para ver [la convención], les quiero decir: Es posible que yo sea la primera mujer presidenta, pero una de vosotras será la próxima”, dijo.
El éxito de Hillary radicará en convencer a los seguidores de Sanders, la mayoría clase trabajadora que podrían ser seducidos por Trump.
De acuerdo a las primeras encuestas el 90 por ciento de los seguidores de Sanders preferirá votar a Clinton en vez de a Trump.
Sin embargo la elección de Tim Kaine, como vicepresidente aleja más a los sanderistas de Clinton ya que Kaine es un católico practicante y una gran parte de los seguidores de Sanders son liberales progresistas a favor del matrimonio homosexual y el aborto.