La periodista Carmen Aristegui entregó a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos la historia de la censura y despido del que fue objeto a raíz de la publicación de la investigación sobre la casa que un contratista favorecido por el Gobierno, dio con facilidades a Angélica Rivera, esposa de Enrique Peña Nieto.
Aristegui dijo que el documento que entregó a la CIDH iba acompañado por las firmas de 101 periodistas de Iberoamerica que se agregaron a lo que llamaron la declaración de Medellín y que narra la censura por la divulgación de la información de la casa blanca.
“Los periodistas sabemos cómo operan los mecanismos de censura, de censura previa y de control editorial, desde lo hilos del silencio, desde las estructuras oficiales y desde los espacios también del poder empresarial y los concesionarios”, dijo.
Aristegui solicitó una visita oficial del Relator para la Libertad de Expresión de la CIDH, para que analice en directo situaciones que afectan a México en materia de libertad de expresión.
La periodista destacó el asesinato de periodistas, como el mayor problema de México y el más alto grado de censura que se da al terminar con la vida de un comunicador.