El escándalo del fraude en las emisiones diesel que ha sacudido los cimientos de Volkswagen (VW) ahora mancharon a la marca de lujo Audi, quien usa motores de VW y que tuvo que admitir que sus carros también fueron truqueados.
El escándalo es mayúsculo al igual que en VW ya que la empresa tuvo que admitir que al menos 2.1 millones de sus vehículos distribuidos en todo el mundo tienen dispositivos para cometer fraude en el registro de las emisiones diesel.
Audi declaró hoy que del millón 420 mil coches afectados en Europa Occidental, los vendidos en Alemania serían unas 577 mil unidades. En Estados Unidos la manipulación de la tecnología de escape afectaría a unos 13 mil vehículos de la marca.
El resto de vehículos afectados, unos 700 mil, se habrían distribuido en el resto del mundo, incluyendo México.
Volkswagen ha admitido esta semana haber alterado los niveles de emisión de sus coches en los Estados Unidos con el uso de un software prohibido.
Además de Audi, otras compañías como Skoda y Seat tienen motores truqueados de VW