Después de la fuga de el Chapo Guzmán en México Estados Unidos y Guatemala aceleraron la extradición del jefe de los Z en Guatemala, Jairo Orellana, El rey del tumbe.
El traslado del capo se realizó ayer (viernes 24 de julio) en medio de extraordinarias medidas de seguridad como el sobrevuelo de helicópteros sobre el aeropuerto militar La Aurora, y una escolta fuertemente armada que le acompañó al jet de la DEA que lo trasladó a Estados Unidos.
Para expertos en seguridad la prisa de EU por extraditar al Capo obedece a que El Chapo ha probado que no existe cárcel Latinoamericana inexpugnable para él y el “tumbe” es un personaje que el sinaloense podría desaparecer porque es su enemigo.
En la jerga policiaca tumbe significa el robo de droga a organizaciones rivales, apodo que recibió este narcontraficante por haber robado más de 1.500 kilos de cocaína a la Reina del Sur, que trabajaba a las órdenes del cártel de Sinaloa —liderado por Joaquín El Chapo Guzmán—, lo que encendió la furia de sus rivales y devino en un atentado del que sobrevivió en 2012.
Estados Unidos considera al Tumbe como un personaje que puede dar valiosa información sobre los Zetas y sobre su enemigo El Chapo Guzmán
Orellana fue detenido el 15 de mayo de 2014 en el este de Guatemala después de un enfrentamiento entre su grupo y el Ejército y la policía en el que murieron dos de los guardaespaldas del narcotraficante.
“Es poco probable que El Chapo se distraiga en armar operativos o contratatar asesinos para acabar con sus rivales, porque el hecho de que estén en prisión los saca de circulación, sin embargo hay una paranoia en la que Estados Unidos piensa que es mejor actuar a que pase algo más”, comentó una fuente cercana al profceso.