La visita del Papa Francisco a Kenia ha sido declarada de alto riesgo no sólo por el conflicto aún abierto entre comunidades étnico-religiosas centroafricanas sino también ante la amenaza continua de grupos yihadistas como Al Shabab.
Ante esta realidad el Papa Francisco se dirigió a los terroristas durante la recepción del presidente de Kenia, Uhuru Kenyatta, en su residencia.
“La experiencia demuestra que la violencia, los conflictos y el terrorismo que se alimentan del miedo, la desconfianza y la desesperación nacen de la pobreza y la frustración”, afirmó el Pontífice.
Al dirigirse a los líderes políticos, empresariales y religiosos que lo recibieron en Nairobi, Bergoglio dijo: “Yo les exhorto, en particular, a preocuparse verdaderamente por las necesidades de los pobres, las aspiraciones de los jóvenes y una justa distribución de los recursos naturales y humanos”.
Durante su visita a Kenia, el Papa tiene previsto presidir una reunión con representantes de otras religiones, un encuentro con estudiantes y maestros en la Universidad de Nairobi y sendas visitas al barrio de Kangemi y a la sede de Naciones Unidas. El viernes se trasladará a Uganda, donde —entre otros actos— acudirá a un santuario anglicano y se encontrará con jóvenes.
El domingo precisamente en República Centro Africana visitará un gran campo de refugiados de la guerra civil y presidirá después la ceremonia de apertura de la Puerta Santa de la Catedral de Bangui. Se tratará del preludio de la inauguración, el día 8 de diciembre en Roma, del jubileo de la misericordia.