En la tradicional misa de Gallo el Papa Francisco pidió a los católicos sobriedad ante una sociedad “frecuentemente ebria de consumo y de placeres” y por el año Jubilar, pidió nuevamente misericordia.
“En una sociedad frecuentemente ebria de consumo y de placeres, de abundancia y de lujo, de apariencia y de narcisismo, Él nos llama a tener un comportamiento sobrio, es decir, sencillo, equilibrado, lineal, capaz de entender y vivir lo que es importante”, exclamó en la Basílica de San Pedro en el Vaticano, en la que es su tercera Navidad como Pontífice.
Así, ante miles de personas que asistieron a la celebración Francisco pidió los fieles que tengan un estilo de vida lleno de empatía, de compasión y de misericordia
“frente a la cultura de la indiferencia, que termina por ser despiadada”, y ha exigido que se cultive “un fuerte sentido de la justicia, de la búsqueda y el poner en práctica la voluntad de Dios”. De este modo, ha reclamado justicia en un mundo “duro con el pecador e indulgente con el pecado”.