.- Es una gran película, que nos hace recordar que el cine no sólo entretenimiento, sino un lugar de aprendizaje y de reflexión.
El Juicio de Viviane Amsalem ( Gett, 2014)
Crítica de Fernando Mata
Calificación 9.0 de 10
Dirigida por: Ronit Elkabetz, Shlomi Elkabetz
Cast: Ronit Elkabetz, Simon Abkarian
Compañía: Regio Films
Género: Drama
Después de darle la vuelta al mundo, después ir a más de 20 festivales, (incluyendo Cannes) ganar en San Sebastián con mención especial, para después de un año de circular por todo el mundo, llega a UNA sala de cine, la película de “GETT : el juicio de Viviane Amsalem” título bastante largo pero informativo, donde sin darle vueltas al asunto, trata de una mujer (Ronit Elkabetz) que se quiere divorciar, pero para su fortuna su decisión en su país (Israel) requiere la autorización al 100% de su esposo,(interpretado por el veterano Simon Abkarian) el cual está decidido a no dárselo.
La premisa es genial, estar en una situación donde en un país (no se diga EUA) como el nuestro esa acción ocupa solo pedirlo, pagarlo y firmarlo, para cualquier mexicano puede ser absurdo lo que sucede en la película pero siendo algo que sucede en Israel, ver la combinación de juicio religioso con civil es fascinante, todo sucede en una cuarto de 4 paredes, el talento de la directora (siendo la misma que actúa) es palpable y valorable.
Es imposible no compararla con la magnífica “A Separation (2012)” de Asghar Farhadi, y creo que ese es el principal punto en contra de “Gett”, ya que tratando un tema similar y hace un par de años, “A separation” es superior es varios aspectos, más aun así “Gett” tiene elementos fundamentales y fuertes que la sostienen por si sola.
Es un ejemplo más de como películas como “Jagten” de Thomas Vinterberg, “Amour” de Michael Haneke, “Dogville” de Lars Von Trier, películas que las hacen con dos pesos y que enfurece a los gringos por lo bien hechas que están y sin dinero. “Gett” no es una obra maestra como las mencionadas, pero si es una gran película, que nos hace recordar que el cine no sólo es para comer palomitas y ver gráficos en tercera dimensión, sino un lugar de aprendizaje y de reflexión.