No andaba muerto, andaba de parranda, es la frase que bien puede usar la actriz Olivia Newton-John con su novio Patrick McDermott, de origen coreano, quien desapareció en julio de 2005 en las costas californianas cuando salió a pescar.
Su extravío fue reportado una semana más tarde por su exesposa y también actriz Yvette Nipar, que se alarmó cuando no se presentó a un evento familiar. Nipar mantenía una disputa legal por los pagos de manutención de su hijo con McDermott y este estaba sumido en deudas y en bancarrota
Desde entonces se emprendió una búsqueda para dar con su paradero en la que contribuyó su novia Olivia Newton-John, actriz australiana que adquirió fama con la película Grease junto a John Travolta.
En 2008, después de tres años de búsqueda, su novio fue declarado oficialmente muerto y Olivia se casó en secreto con el magnate y gurú de la salud, John Easterling, en la selva de Perú.
En 2009, un investigador contratado para buscarlo halló rastros suyos en Puerto Vallarta, en el occidental Estado mexicano de Jalisco y luego uso la magia del internet para poderlo ubicarlo.
El investigador rastreó la dirección IP desde la que se habían hecho constantes búsquedas del status de la búsqueda de McDermott y esto lo llevó a las playas de Sayulita, en Nayarit, y ahí lo encontraron.
El hombre ha dicho que no dará declaraciones y pidió que dejen de buscarlo, sin embargo la vida de la que huyo amenaza ahora con atraparlo porque están asuntos pendientes como los 100 mil dólares que cobró su hijo por su seguro de vida