La historia de una niña filipina, de tan solo cinco años de edad que guía con un palo a su padre ciego a ir a la selva a trabajar y luego le ayude a volver a casa, ha causado la inquietud de miles de personas en el mundo.
El video de Jenny, que es como se llama la niña, se ha visto más de 2 millones de veces, además de los videos que los medios de comunicación han puesto en sus sitios para compartir la historia.
Generó tanta conmoción que la Fundación ABS-CBN, que intenta ayudar a la sociedad filipina, se ha comprometido a ayudar a la familia, asegura el periódico Daily Mail.
La pequeña que camina cientos de metros descalza para ayudar a su padre encarna la terrible realidad de millones de niños filipinos y sus familias y su acción está moviendo a miles de personas en todo el mundo a enviar donativos a la UNICEF y a Filipinas.
El papá de la pequeña se llama Pepe Nelson, al que sus conocidos llaman Dodong, trabaja en una granja de cocos al sur de Filipinas. Allí tiene que escalar 60 árboles al día, a pesar de ser ciego, para ganar la miserable cifra de 9 dólares al día, poco más de 8 euros.
Cuando el padre y su hija llegan, se detienen para tomar un descanso y Jenny da a su padre un vaso de agua antes de que empiece su duro trabajo.
El mensaje que Jenny envía al mundo, sin proponérselo, coincide con la alerta que emitió la UNICEF el lunes pasado cuando advirtió que cerca de 69 millones de niños morirán en los próximos años por causas que podemos evitar.