El Senado de la República aprobó la reforma política del Distrito Federal, con 64 votos a favor, 20 en contra y una abstención, con lo que las Delegaciones actuales se convertirán en alcaldías aunque el D.F. no se convertirá en un estado más.
Con esta reforma las nuevas alcaldías tendrán concejales electos por voto popular y la designación del titular de la Secretaría de Seguridad Pública ahora será una atribución del Jefe de Gobierno y ya no del Presidente de la República, como hasta hoy
La Ciudad de México, ya no se le llamará Distrito Federal, aunque sigue siendo un distrito federal, contará con una Constitución Política propia, la cual se redactará con la ayuda de 100 integrantes de la Asamblea Constituyentes.
La Cámara de Senadores envío la iniciativa a la Cámara de diputados para la corrección de algunos detalles y posteriormente la reforma política del Distrito Federal pasará a los Congresos de los Estados, 16 de los cuales deben avalarla para ser sancionada por el Ejecutivo Federal.