El más reciente estudio de la UNAM ‘Los mexicanos vistos por sí mismos’ compuesto por 25 encuestas nacionales confirma algo que todo México de alguna manera ya intuía, los norteños son más intolerantes que las personas del sur o el centro de México.
Pablo Salazar, director del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM informó que los resultados de las encuestas aplicadas marcó a el norte de México como la región del País con menor tolerancia a las diferencias sociales y con mayor tendencia a los valores autoritarios; en contraste, la capital del país y el Estado de México son las entidades más tolerantes.
La cultura (o falta de ella) de una ciudad como Monterrey, en donde el municipio de San Pedro, es el Beverly Hills de este lado de la frontera, han vuelto famoso a Ricardo Ariel Velderrain, que bajo el seudónimo de Cucamonga es el vil lacayo de una niña fresita.
Cucamonga le cumple todos sus caprichos a Cindy, una niña blanca y güerita que no tiene empacho en discriminar y que perfila el estereotipo o aspiración a una alta sociedad norteña que se quiere sentir sajona.
Las aventuras de Cindy las reconoce la sociedad regiomontana en el elitismo, la discriminación y la superficialidad tan presentes en su ambiente, por lo que Cucamonga se ha vuelto famosísimo, haciendo que Cindy llegue al éxtasis al saberse tan reconocida.
A nivel nacional las encuestas de la UNAM señalan que la cuarta parte de los mexicanos estaría de acuerdo en que se penalizaran las muestras públicas de homosexualidad.
A la pregunta de con cuales personas estarían menos dispuestos a compartir su casa los mexicanos respondieron; con lesbianas (38%), homosexuales (37.6%) y personas enfermas de Sida (29.6%). Antes estarían dispuestos a vivir con un extranjero.
La palabra que con mayor frecuencia asociaron con “mujer” fue “maternidad”, y la que más relacionaron con “hombre” fue “trabajo”.
A la pregunta de “¿cuál es la mayor ventaja de ser mujer?”, la mayoría de los encuestados respondió “dar vida, cuidar de los otros”; pero cuando se les preguntó ¿cuál es la mayor desventaja de ser hombre?, la respuesta más frecuente fue “no sé”.
Con información de El País