La coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación le propinó una gran derrota a Enrique Peña Nieto cuando este aceptó someter a revisión la reforma educativa.
La Secretaría de Educación Pública admite, por primera vez, la posibilidad de cambiar la ley, admite la necesidad de modificar las evaluaciones docentes, uno de los puntos calientes de la reforma, y propone un aumento salarial del 3,5% para los docentes.}
Sin embargo la revisión el SNTE, allegado al Gobierno, y no la Coordinadora (CNTE).
La CNTE despreció el pacto cerrado entre el Gobierno y SNTE el sindicato mayoritario.
“Lo que acuerden es sólo el resultado de dos cadáveres que se resisten a ser enterrados”, afirmó uno de sus lideres.
México ocupa el último lugar en educación de los países miembros de la Ocde a pesar de que el presupuesto para educación se encuentra por arriba que el que destinan muchos países desarrollados.
De esta manera Peña Nieto sacrifica a la joya de la corona, que significaba para él la Reforma Educativa, la única reforma que había podido casi completar.
Al principio de su mandato se vendió como el estadista que, a través de grandes reformas estructurales, sacaría a México adelante, pero sus Reformas fracasaron y la única que había logrado sacara ahora la envía a revisión.
La reforma energética llegó demasiado tarde y en vez de priorizar las nuevas energías alternativas, se centró en los combustibles fósiles y no tocó fondo el tema de corrupción al interior de Pemex.
La reforma de telecomunicaciones sirvió para fortalecer a Televisa, inhibir a sus competidores y la promesa de más canales abiertos de televisión se quedó inconclusa.