Con participación de Edgar Ramos
Un hombre de altura
Calificación: 7.5 de 10
(Un homme à la hauteur, 2016)
Cast: Jean Dujardin, Virginie Efira, Cédric Kahn
Director: Laurent Tirard
Género: Comedia
Un Hombre de Altura es una comedia romántica en donde Diane (Virginie Efira), recibe una llamada de Alexandre, interpretado por Jean Dujardin (El Artista, 2011), quien ha encontrado su teléfono celular y desea entregárselo personalmente. En esa breve conversación por teléfono Diane parece caer en los encantos de Alexander y decide encontrarse con el para recuperar su teléfono y para conocer al que pareciera ser el príncipe que con ansias ha esperado.
Vaya sorpresa que se lleva Diane al conocer a Alexander, quien es una persona que mide 1 metro con 36 cms. Este encuentro da inicio a una divertida relación entre ambos en donde Diane, con una estatura de 1 metro con 85 cms, deberá enfrentar los prejuicios de la sociedad en la que vive, la cual está acostumbrada al modelo de pareja “hombre más alto que mujer”.
La cinta, dirigida por Laurent Tirard (Astérix & Obélix: Al servicio de Su Majestad, 2012), es un remake de la cinta argentina Corazón de León (2013) y debo admitir que durante gran parte del tiempo me mantuvo sonriendo con el tipo de situaciones por las que pasan esta “pareja dispareja”. Aunque algunas situaciones son inverosímiles, sobre todo las referentes a los problemas con los que tiene que lidiar Alexander con su baja estatura, la cinta logra hacer reír al espectador y las reacciones de Diane ante la diferencia de estaturas son bastante naturales y por demás divertidas.
En la cinta se utilizan efectos visuales para que Jean Dujardin luzca de baja estatura lo cual le resta realismo al aspecto físico del personaje haciéndolo parecer un verdadero niño al lado de Virginie Efira. Dujardin no encaja del todo en esta comedia y se queda “corto” en su personaje, siendo Efira quien muestra mayor oficio para este tipo de cintas.
Un Hombre de Altura retoma el mensaje de otras cintas francesas como Angel-a (Luc Besson, 2005) y Amigos Intocables (Olivier Nakache y Éric Toledano, 2011) en cuanto a la relación de dos personajes totalmente opuestos y los aspectos de personalidad y de grandeza que sobresalen por encima de sus limitaciones físicas. Sin duda alguna, una divertida opción para el fin de semana.