El Consejo Nacional Electoral de Venezuela anunció que ha validado 1.3 millones de firmas de las cerca de dos millones de rúbricas que se reunieron para solicitar el referéndum revocatorio del presidente Nicolás Maduro.
Aunque el número de firmas invalidadas es mayúsculo, su eliminación no ha generado problemas porque las firmas aprobadas rebasan con mucho el mínimo solicitado para iniciar el proceso.
Sin embargo lo que resultó inquietante para la oposición que impulsa este referéndum fue la demora del pronunciamiento del consejo y la sospecha de la influencia de Maduro para bloquear el proceso.
Sin embargo la burocracia venezolana tiene más obstáculos para la oposición ya que el CNE realizará una segunda verificación pero esta vez solicitando a los firmantes que acudan a certificar con su huella, en distintos lugares dispuestos para esto, que las firmas les pertenecen.
Una vez completado ese paso el CNE entregará otro formulario para que la MUD organice un nuevo operativo para reunir 20% del padrón electoral y solicitar la convocatoria de la consulta.
Después se realizaría la consulta cuyo resultado podría ser la destitución de Maduro, sin embargo en un País en el que el presidente cambia las reglas del juego cuando lo necesita el camino y la culminación del proceso no es seguro.