Sólo en Canadá puede suceder que un incendio consume una ciudad destruyendo más de mil 600 casas y nadie resultase herido, ni mucho menos muertos, esto gracias a que los poco más de 90 mil habitantes de Fort McMurray, donde sucedió, obedecieron a las autoridades cuando les pidieron que evacuaran la ciudad.
Fort McMurray está en la provincia de Alberta y el ejemplo de civismo de sus ciudadanos fue lo que los salvó a todos ya que para agilizar la salida las autoridades les pidieron no llevar nada consigo.
El jefe de los Bomberos de la ciudad, Darby Allen, ha subrayado que todos los incendios en infraestructuras han sido extinguidos, si bien ha recalcado que siguen trabajando contra las llamas en numerosos frentes.
Sin embargo aceptó que varios barrios de la ciudad que escaparon, or el momento al incendio siguen en grave peligro.
Allen ha recalcado que todos los habitantes fueron evacuadas con éxito, sin que se registraran víctimas mortales ni heridos.
“Espero que podamos llegar al final del día y seguir diciendo eso”, añadió.
El director de la oficina de Incendios Forestales del Ministerio de Agricultura y Bosques de Alberta, Bernie Schmitte, ha hablado de un “incendio catastrófico” que “ha resistido a todos los métodos de supresión”.