A través de un reportaje BBC mostró como se ha incrementado el uso de niñas menores de edad en actividades delictivas reclutadas por el crimen organizado
El medio de comunicación inglés documentó como en Honduras se ha detenido en el último año a 158 menores, de los cuales 45 son niñas que realizaban el trabajo sucio de las bandas criminales como cobrar extorsiones.
En Honduras, Las Maras (pandilla con presencia en diversos países) cobra derecho de piso a las personas y a los comerciantes y en muchos casos niñas menores de edad son las encargadas de realizar el cobro, mientras sus padres piensan que están en la escuela.
Este año por ejemplo la policía arresto a la ―la ‘Brujita’― por hacer este tipo de trabajo, pero la niña tiene tan solo 11 años.
Las niñas utilizan diferentes estrategias para hacer su trabajo: recaudan el dinero directamente de los perjudicados, envían correos electrónicos o dejan un teléfono a donde la víctima debe llamar para recibir instrucciones. Por su labor reciben un 10% de la suma de la extorsión.
La BBC explica que mientras un adulto puede enfrentar hasta 30 años de prisión por dicho delito, una niña no puede ir a la cárcel, sino a un centro de internamiento del cual saldrá después de algunos meses.
“Recurren a niñas, a mujeres embarazadas, porque los líderes piensan que así pueden despistar a los investigadores”, explica por su parte Norma Moreno, portavoz de la FNA nacional.
La tendencia crece a un ritmo alarmante: según la FNA, desde principios de año ya han sido detenidos 158 menores, que trabajan para la pandilla Barrio 18, la Mara Salvatrucha, los Chirizos.
En 2014 fueron detenidos 93 menores; en 2013 fueron 83. Y las niñas poco a poco están introduciéndose en las pandillas. “Las menores al principio entran como simpatizantes, son influenciadas, conocen a alguien, sienten que pueden ganar dinero fácil mediante la extorsión; otras porque el ambiente las puede absorber”, señala Moreno.