Te quedarás con la boca abierta cuando te enteres que el fruto que comió Eva y dio a comer a Adán en el paraíso, de ningún modo pudo ser una manzana y es que en el tiempo en el que se escribió el Génesis, en esa región de Palestina no existían las manzanas.
La biblia habla del “fruto del bien y el mal”, nunca de una manzana, así que nadie puede argumentar que el génesis dice que Eva comió una manzana.
Fue la tradición la que puso en manos de la primea mujer del mundo una manzana y esto se hizo con el paso del tiempo y por influencia, muy probablemente, de los griegos ya que este pueblo sí usa a la manzana como protagonista de su mitología.
La manzana mordida por Eva es un agregado como el de poner nombre a los Magos de Oriente que acudieron a adorar al Niño Dios sobre los que la tradición se tomó la libertad de decir que era tres, que eran Reyes y que se llamaban Melchor, Gaspar y Baltasar.