En una acción que servirá de prueba a la promesa del Papa Francisco de que los obispos que hayan encubrido a pedófilos será sancionado, un grupo de defensa para los sobrevivientes de abuso sexual del clero solicitó formalmente al Vaticano se investigue al arzobispo de Newark, Nueva Jersey, John Myers, por un posible abuso de su cargo episcopal.
De cuerdo con información del National Catholic Reporter, si el Prelado es hallado cómplice, el grupo solicita que Myers sea removido de su cargo y se bloqué su polémico caso de retiro.
El grupo católico denunciante envió su caso el pasado martes al arzobispo Carlo Maria Viganò, nuncio apostólico en los EE.UU., con instrucciones de que lo transmita a la Congregación de los Obispos en Roma.
El grupo alega que desde su nombramiento en 1987 como coadjutor a la Peoria, diócesis de Illinois, Myers hizo un mal manejo de las acusaciones de abuso, Entre ellas las que había conyra el ex sacerdote Newark Michael Fugee, y también mostró un patrón de malos tratos hacia las víctimas y sus defensores.
“Myers hizo todo lo posible para proteger a los sacerdotes, y prácticamente nada para proteger a los inocentes, los niños, las víctimas”, dijo Robert Hoatson, miembro del grupo de denunciantes católicos y ex sacerdote de la Arquidióscesis de Newark.