La noticia era extraordinaria, una persona famosa había sido secuestrada y las autoridades, en menos de 24 horas habían dado con su paradero, lo habían liberado, pero a pesar de que esa fue la primera versión en el secuestro del futbolista Alan Pulido, las cosas no fueron así.
El Gobierno de Tamaulipas, sometido por el crimen organizado, informó de la liberación del futbolista y e incluso el Goberador del estado posó con él, a pesar de no tener ningún mérito en su libertad ya que Pulido se liberó él solo.
En el colmo del cinismo las autoridades informaron que habían liberado al futbolista gracias a un operativo montado con este propósito.
De acuerdo a la reconstrucción de los hechos el futbolista fue secuestrado la noche del sábado cuando salía de una fiesta familiar junto a su novia Iliana. Un grupo de 6 a 10 hombres cubiertos con máscaras de calaveras y armas largas interceptó el Toyota Corola en el que viajaban y se llevó al jugador y abandonó a la mujer que avisó a la policía.
Los delincuentes lo llevaron a una casa de seguridad en la que se quedaron a vigilarlo tres hombres pero poco antes de la media noche dos de ellos se fueron del lugar.
Pulido le quitó el arma al único secuestrador que se había quedado, lo sometió he hizo la llamada de auxilio, pero al no conocer el lugar en donde lo tenían a golpes obligó a su captor a decirle que estaba en la colonia Ampliación Sosa en Ciudad Victoria.
“No sabe donde lo tienen escondido. Menciona que quiere que rastreen el teléfono. Escucha donde le dice a una persona que donde están con palabras altisonante y lo está golpeando le dice que le diga la calle correcta” señala textualmente el informe del C4.
La segunda llamada de Pulido al 066, minutos después, se produce tras la llegada de la policía estatal. Para no confundir a los uniformados en su asalto al lugar, estos le pidieron que hiciera algún ruido que permitiera identificarlo. El delantero golpeó entonces un botellón que había en la habitación. Para entonces el secuestrador ya estaba inconsciente a causa de los golpes del deportista.
“Él pide que le digan a la policía que es él que está hablando y que está solo con el secuestrador y que no lo vayan a confundir. El secuestrador está inconsciente e indica que están disparando hacia dentro y que no lo vayan a confundir” se recoge en el resumen de la comunicación a la que este diario tuvo acceso.
En la tercera llamada de Alan Pulido a los servicio de emergencia dice que va con la policía estatal y pregunta sin son de confianza. Poco después las autoridades anunciaron la detención de un hombre de 38 años quien dijo pertenecer a una organización criminal de la que no se tienen más detalles.
De esta forma se mostró nuevamente la ineficiencia de las autoridades y su gran presión por mostrar algún logro, aunque mientan para esto.