Cuando sucedió el ataque de un terrorista a decenas de personas inocentes a las que atropelló con un camión, existió un video enigmático, en el que se ve como una moto se empareja con el camión, luego esta cae y segundos después se puede observar una figura humana que se encarama al vehículo.
Todo indicaba que un héroe anónimo intento detener al camión, primero lanzando su moto a las ruedas de camión y ahora se sabe que también forcejeo con el terrorista quien le intentó disparar a la cabeza pero el arma se le trabó por lo que golpeó al motociclista en el cráneo y este cayó del camión.
Después de esta hazaña todo mundo pensaba que el llamado héroe de Niza había muerto, pero no fue así.
Y… milagrosamente salvó la vida y ahora se sabe que se llama Frank y que puso en riesgo su vida para salvar a las personas que estaban más adelante, sobre todo porque estaba convencido que su hijo se hallaba entre ellas.
Frank, cercano a la cincuentena, es empleado del aeropuerto de la región. Se había perdido los fuegos artificiales y decidió salir a tomar un helado con su mujer, cuando vio correr despavoridos a cientos de personas.
Entonces divisó al camión y la riada de víctimas que iba dejando tras sí. Entonces dejó a su mujer pese a sus protestas y “aceleré a fondo, mi única obsesión era pararlo” antes de que llegara a la plaza Masséna, donde suponía estaba su hijo.
Frank consiguió su objetivo porque arrojar la moto al camión y luego pelear con el conductor hizo que el vehículo disminuyera su velocidad lo que permitió a los policías que abatieron al criminal tener el tiempo suficiente para disparar.
El hombre se quebró una costilla, además del rostro en el cráneo que le dio el terrorista con su pistola y muchos moretones de su caída del camión pero asegura que la herida más profunda fue el ver a tanta gente inocente morir.