El Peso carga el lastre de la estúpida política



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Tal y como lo pronosticamos el Peso se convirtió en una víctima del anuncio de la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea. Desde el viernes pasado la divisa mexicana cayó un 5 por ciento y lo peor de todo es que se asoma a un precipicio muy alto.

La economía mexicana no tiene elementos desarrollados por el actual Gobierno para defenderse y tristemente en las próximas semanas las personas mayores recordarán los tiempos de López Portillo y el pánico de la devaluación.

Podría pensar que mi pronóstico es muy atrevido, pero basta ver las señales obvias para estar de acuerdo con él.

El peso es la moneda más líquida de los países emergentes, el amplio comercio de México con Estados Unidos ha provocado que sea muy sencillo cambiar Pesos por dólares. En el mundo el Peso es la divisa que más instituciones financieras manejan, después del Euro, el Dólar, la libra, el Yen y el Yuan.

Esta facilidad de cambiar Pesos ahora se vuelve en contra de la moneda porque todo mundo se está deshaciendo de la moneda mexicana por dos razones: una se debe a la atracción del dólar que se está encareciendo todavía más y se vuelve ideal para invertir, y la otra es el efecto manada: Los inversionistas ven que el Peso se acerca a un precipicio y entonces usan todas sus fuerzas, uñas y dientes para salirse, pero con la violencia que ejercen empujan más al Peso a la orilla.

Las medidas inmediatas que México implementará son los remedios caseros de la abuelita, como dar de beber caldo de pollo a un resfriado. El Banco de México activará casi de seguro hoy mismo la subastas de dólares.

También reaccionará tomando la medida que horroriza a todos los mexicanos e incrementará, nuevamente, la tasa de interés.

Los recortes del gasto del Gobierno, no cuentan como medida, porque son ficticios ya que mientras Peña Nieto anuncia disminución en gastos (que afecta a instituciones públicas y gasto social, agravando la situación) aumenta sus gastos en publicidad para generar la impresión de que está haciendo las cosas bien.

El problema es que la Economía mexicana no tiene anticuerpos para defenderse de esta crisis ya que Enrique Peña Nieto y su secretario de Hacienda, Luis Videgaray, se encargaron de asesinarlos.

La primera medida para matar las defensas fue una Reforma Fiscal que Peña Nieto pactó con la izquierda para enojo del PAN y del empresariado, y que golpeó enormemente la economía interna.

La siguiente medida fue quitarse la posibilidad de obtener recursos extra de respaldo cuando hizo una Reforma de Telecomunicaciones con el propósito de beneficiar a Televisa, para lograr esto utilizó a la derecha, que estúpidamente encantada de meterle una zancadilla al PRD le aprobó su reforma.

Al contrario de lo que pasó en Estados Unidos que el Gobierno usó la trancisión digital para reordenar el espectro y de paso ganar miles de millones de dólares, en México el Gobierno claudicó en la administración del espectro para que Televisa mantenga una gran cantidad de espacio radioeléctrico con el que pueda hacer negocios millonarios y también para acapararlo y evitar más competencia.

La Reforma energética de Peña Nieto se hizo sin que misteriosamente “Morena”, que había prometido grandes movilizaciones, moviera un dedo.

Si usted cuadra los tiempos recordará que paralelo a la aprobación de la Reforma energética se negociaba la aprobación del Partido de Andrés Manuel López Obrador, ya que las firmas recabadas, según el INE, no alcanzaban.

López Obrador en una extraordinaria falta de coherencia con lo que predica, prefirió hacerse de su propio negocio y partido, que frenar la Reforma energética y fue así que Peña Nieto sacó adelante la que consideraba su As para mejorar la economía.

El problema de esta estrategia es que era la única, que se hizo a destiempo y cuando el petróleo dejó, para siempre, de ser importante como principal combustible en el planeta.

De esta manera se avecina un vendaval que los mexicanos resistirán apretándose el cinturón y jurando pestes contra el PRI. Pero le volverán a votar cuando le ofrezcan un lonche y refresco gratis.



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