Al parecer ser periodista en Venezuela se está volviendo más peligroso que ejercer esta profesión en Veracruz.
Diversos medios internacionales han redoblado sus denuncias sobre el acoso y la agresión a la prensa por parte de funcionarios venezolanos, mientras que la policía venezolana permanece indiferente a agresiones que se comente frente a ella.
Las agresiones se dan porque los periodistas graban las grandes colas que hay en las tiendas ante el desabasto de bienes básicos.
Entrevistar a ciudadanos venezolanos que dicen al aire que tienen hambre pone en riesgo la vida de los comunicadores.
A continuación algunos testimonios.