Omar Siddique Mateen estadounidense de origen afgano de 29 años, residía en Port Saint Lucie, una localidad costera situada a unos 200 kilómetros al sur de Orlando, estaba fichado por el FBI
Este joven, que fue asesinado por la policía, en la madrugada del sábado entró armado en un club gay y mató a tiros a 50 personas e hirió a otras 53, cometiendo la mayor masacre de civiles en la historia de Estados Unidos.
Su ficha policial del FBI, lo ubica como un posible simpatizante del Estado Islámico (ISIS, por sus siglas en inglés) por lo que la teoría inicial de un crimen homofóbico quedó descartado a pesar de que el padre del asesino Mir Siddique, aseguró a medios estadounidenses que su hijo estaba motivado por el odio a la comunidad homosexual y no por cuestiones religiosas. “
Sin embargo, un portavoz del FBI declaró después que el sospechoso compró recientemente varias armas y que justo antes de la masacre llamó al teléfono de emergencias, al 911 y a través de la llamada, ha trascendido aunque no confirmado, Omar atribuyó sus acciones a ISIS.
Con una inusitada rapidez el grupo terrorista Estado Islámico de Irak y Siria (ISIS, por sus siglas en inglés) se atribuyó la autoría de la matanza de Orlando a través de dos comunicados, difundidos en árabe e inglés.
Tradicionalmente, y por motivos religiosos, los radicales islamistas aumentan sus ataques en el mes del Ramadan, que durará hasta el 6 de julio.