En el estado de Puebla una comunidad llamada San Francisco Tláloc del municipio de San Matías Tlalancaleca, inició una guerra a muerte con los ladrones de combustible y anunció a los cuatro vientos que lincharán a quienes atrapen cometiendo ese ilícito.
Los habitantes de este pueblo se cansaron de que la delincuencia organizada robe impunemente los ductos de Pemex poniendo en riesgo la vida de los pobladores y para demostrar que hablan en serio destruyeron cuatro camionetas y volcaron otras 16 que eran usadas por los delincuentes para transportar el combustible.
La declaración de guerra contra los ladrones de combustible la hizo el pueblo ayer después de enfrentar a un nutrido grupo de delincuentes.
Todo sucedió porque ayer a las 22:00 horas, aproximadamente, un grupo de policías federales descubrieron varios vehículos (los que después serían incendiados) entre los cultivos y cuando se acercaron al lugar fueron recibidos a balazos.
Con la fuerza de las armas y su gran número ( se deduce por el número de camionetas) los delincuentes podrían haber neutralizado o asesinado a los federales, pero alguien del pueblo se dio cuenta de la situación y convocó a la defensa con las campanas del pueblo.
Temiendo ser rodeados y viendo la furiosa reacción de los pobladores, los delincuentes huyeron presurosos del lugar dejando la mayoría de los vehículos que usarían para cargar el combustible.
Los pobladores tienen miedo de que en San Francisco Tláloc pase lo mismo que en el 2010 sucedió en San Martín Texmelucan, un municipio cercano, donde hubo un incendio que dejó más de 40 personas calcinadas.
Es por eso que se han organizado para la defensa ante el probable regreso de los criminales con más armas y más gente y esperan que el ejército y los federales estén allí, si se da el caso, y los ayuden así como ellos llegaron al rescate de los policías federales.