El apodado “Capitán Cobarde”, Francesco Schettino que comandaba el barco Costa Concordia cuando este se hundió en el 2012, y que huyó antes de poner a salvo a los pasajeros que transportaba, apeló su sentencia de 16 años impuesta por un tribunal italiano.
Para muchos la sentencia no es tan severa como debería, ya que Schettino sería responsable indirecto de las 32 muertes que se dieron en el hundimiento, al no cumplir con su deber.
En febrero pasado una corte italiana le dictó una sentencia de 10 años por homicidio, 5 años por causar el hundimiento, un año por abandonar el barco y un mes por mentir a las autoridades portuarias.
Pero como en la mayoría de los casos criminales italianos no se envió a Schettino directamente a la cárcel, sino que fue liberado a la espera de su apelación.
Su equipo legal está ahora tratando de revocar su condena de homicidio con un recurso que comenzó el jueves y se extenderá hasta finales de mayo.